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No cierres los ojos

Todo empieza con un sonido bajo la cama, una voz en la oscuridad y una regla imposible de ignorar: no cerrar los ojos. Lo que parece una noche de miedo cualquiera se convierte en una presencia que no desaparece al amanecer. Porque algunas cosas no necesitan entrar por la puerta... solo esperar a que parpadees.

Serie corta · 2 partes
Imagen cinematográfica en formato 16:9 que sirve de portada para la Parte I del relato de terror "No cierres los ojos". Muestra un plano detalle medio de Andrés, el protagonista, de espaldas, descendiendo por la estrecha y lúgubre escalera de hormigón hacia el sótano de trasteros. La iluminación es precaria, proveniente de un fluorescente parpadeante en el pasillo inferior, creando sombras alargadas y opresivas. Al fondo, la puerta del trastero número 47 está ligeramente entornada, revelando una oscuridad compacta y amenazante. Atmósfera claustrofóbica de suspense doméstico.

No cierres los ojos: Parte 1

Hay ruidos que no anuncian una llegada, sino una estancia que ya dura demasiado. Andrés creía que el trastero de su sótano solo guardaba objetos olvidados, hasta...
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Imagen cinematográfica en formato 16:9 que sirve de portada para la Parte II (El Desenlace) del relato de terror "No cierres los ojos". Muestra un primer plano medio de Mayte, la coprotagonista, de pie en un portal de edificio antiguo y oscuro. Ella está muy cerca de la cámara, mirando directamente al espectador con una sonrisa pequeña, íntima y extrañamente amable que contrasta con la oscuridad circundante. La iluminación es Chiaroscuro fría, proveniente de un cristal esmerilado detrás de ella. Detrás de Mayte, proyectada en la pared de hormigón, se ve su sombra desfasada: una silueta grotescamente inclinada, más alta y con extremidades largas y afiladas que no coinciden con su cuerpo erguido. Atmósfera opresiva de terror psicológico contemporáneo.

No cierres los ojos: Parte 2

Algo empezó rozando su párpado en mitad de la noche. No era un sueño. No era su imaginación. Y cuando volvió a abrir los ojos, ya estaba demasiado cerca. La...
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